A día de hoy, gracias a los avances tecnológicos, ya no son los trabajadores de las empresas los encargados de la carga y descarga de los productos en los almacenes. Con el surgimiento de los almacenes automatizados las operaciones con mercancías requieren muy poco o nada de carretillas elevadoras conducidas por un operario.

En síntesis, la implementación de una solución informática avanzada y la instalación de equipos con diferentes funciones, permite automatizar diversas tareas. Entre ellas, recibir mercancías, preparar envíos y ejercer labores de control. Ciertamente, hablamos de una forma de operar totalmente diferente; pero ello no modifica mucho la estructura y el espacio de los almacenes convencionales. De hecho, un almacén automatizado también dispone de largas hileras de estanterías de paletización destinadas al almacenaje.

¿Qué son y cómo funcionan los almacenes automatizados?

En concreto, los almacenes automatizados consisten en espacios que almacenan cajas, palés o prendas colgadas de forma automática, mediante estanterías de paletización y otros recursos. A los efectos, los transelevadores -equipos encargados de ubicar y extraer la mercancía- y los transportadores – cuya función es agilizar las entradas y salidas- permiten la disposición automática de los pallets. Asimismo, todos los movimientos de la carga están controlados y monitorizados por un software de gestión.

Como dijimos, las operaciones en los almacenes automatizados apenas requieren una muy mínima intervención de operarios humanos. Por ejemplo, con frecuencia, los procesos de picking y packing son ejecutados por máquinas, como ocurre en Amazon. En mayor medida, los almacenes que gestionan grandes volúmenes de entrada y salida de mercancías son los que recurren a este tipo de automatización de sus procesos.

Básicamente, el funcionamiento de los almacenes automatizados tiene apoyo en dos partes que actúan e paralelo:

La primera consiste en la automatización del transporte de la carga a lo interno del almacén, utilizando racks dinámicos y estanterías que permiten aprovechar eficientemente el espacio vertical. En la carga de estas repisas intervienen transelevadores automáticos, pallet shuttles o sistemas miniload.

Todos estos dispositivos están bajo el control tanto del software como del sistema de gestión de almacenes, que son el segundo factor en la ecuación. En estas estructuras automatizadas los procesos de abastecimiento y extracción son más dinámicos y cuentan con una rigurosa monitorización que reduce las fallas.

Características de los almacenes automatizados

Entre las características más relevantes de las estructuras que nos ocupan están:

  • Localización conveniente de la mercancía. Gracias al sistema de gestión que permite la fácil localización de los productos en las distintas secciones del almacén, se elimina la pérdida de tiempo buscando productos y se agilizan los procesos de almacenamiento y recuperación.
  • Mayor eficiencia en el transporte interno de la mercancía por todas las instalaciones de la compañía. Esto reduce significativamente los tiempos de desplazamiento y un uso más eficiente del espacio, lo que contribuye a un mejor flujo de trabajo.
  • Más eficacia en la preparación de mercancía. Debido a que la mercancía se encuentra mejor distribuida y almacenada, es más fácil prepararla y tenerla lista para su distribución. Esto se traduce en una mayor velocidad en la gestión de pedidos y una reducción en los errores.
  • Optimización del control de productos. En efecto, la implementación de almacenes automatizados permite registrar con mayor exactitud el ingreso y salida de productos. De esta forma, facilita la gestión del inventario y disminuye los riesgos de pérdidas.
  • Gestión eficiente de mercancía almacenada. Ciertamente, la gestión de los productos que entran y salen del centro de almacenamiento se simplifica considerablemente. El software de control y gestión proporciona informes detallados sobre el estado del inventario y los movimientos, promoviendo una toma de decisiones más acertada.

Tipos de almacenes automatizados

Como vimos, los almacenes automatizados son una respuesta a la necesidad de optimizar la gestión de mercancías en las empresas y garantizar una mayor eficiencia. A continuación, explicaremos brevemente los tipos de almacenes automatizados más comunes y los criterios que los definen:

Según su edificación

Uno de los criterios para clasificar los almacenes automatizados se basa en su edificación. Estos sistemas pueden construirse en una nave convencional o diseñarse de manera que la misma edificación sea el almacén, pasando ser autoportante. Elegir entre una u otra opción dependerá de la disponibilidad de espacio y de las necesidades específicas de la empresa.

Por el tipo de mercancía

En realidad, dentro de un almacén automatizado es factible almacenar una amplia variedad de productos, aunque los más comunes sean las cajas y los palés. Las estanterías utilizadas pueden variar en altura, dependiendo del tipo de artículo a guardar. El diseño de las zonas de almacenaje facilitan el movimiento de estos artículos, garantizando la eficiencia y la seguridad.

Nivel de compactación

La cantidad de productos almacenados determina si un almacén es de acceso directo o si utiliza sistemas de compactación. Ambas modalidades difieren en la forma de extracción y alojamiento de la mercancía. En este sentido, los sistemas de compactación permiten aprovechar al máximo el espacio disponible, condición especialmente útil en almacenes con alta rotación de productos.

Pallet Shuttle, entre los almacenes automatizados más complejos

El «Pallet Shuttle» es un sistema de operación basado en un alto grado de compactación y su diseño es adecuado para naves con una alta rotación de productos. Emplea transelevadores y lanzaderas que operan a gran velocidad para maximizar la utilización del espacio disponible. Bajo esta categoría, encontramos almacenes semiautomáticos, almacenes de toma de decisiones autónomas y almacenes totalmente automáticos. Las empresas pueden elegir el nivel de implicación de las máquinas de acuerdo con sus preferencias de gestión.

Transelevadores

La cantidad de transelevadores varía de acuerdo a la rotación de los productos y el volumen de almacenaje. Si la rotación es alta, es conveniente disponer de más de un transelevador por pasillo, para garantizar una gestión ágil y eficiente de la mercancía.

Almacenes automatizados con temperatura de trabajo específica

Los almacenes automatizados pueden operar a temperatura ambiente o a temperatura controlada. Es el caso de los almacenes frigoríficos utilizados para mantener la cadena de frío en alimentos y medicamentos específicos. En particular, las empresas procesadoras de alimentos deben asegurar una trazabilidad end to end de sus productos para garantizar la calidad y seguridad de los mismos.

Beneficios de los almacenes automatizados

La implementación de almacenes automatizados conlleva una serie de beneficios que hacen que esta opción sea cada vez más atractiva para las empresas. Aquí presentamos algunas ventajas clave:

Aumento de la productividad

Precisamente, la capacidad de gestionar con rapidez cajas y palés en los almacenes que analizamos incrementa sensiblemente los ratios de productividad. Por igual, disminuir movimientos innecesarios y aumentar la velocidad de intercambio de mercancías proporcionan ahorros de tiempo y energía. Para ilustrar con un ejemplo, una flejadora automática puede llevar a cabo en segundos tareas que requerirían varios minutos de trabajo manual de un operario.

Reducción de costes

Si bien la adquisición de máquinas automatizadas implica una inversión inicial significativa, el retorno de la inversión se reflejará oportunamente en una reducción de costes. La empresa no necesitará gran cantidad de empleados especializados para realizar actividades en el almacén, lo que resulta en ahorros a largo plazo.

Menos accidentes laborales

Llevar al mínimo el riesgo de errores humanos es un logro en las empresas que implementan un almacén robotizado. En este aspecto, al eximir a los operarios de ejecutar tareas de carga y descarga de mercancías pesadas, el riesgo de lesiones desciende y mejora el bienestar laboral.

Gestión del almacén

Desde luego, el software utilizado en los almacenes automatizados permite conocer en tiempo real la ubicación de la mercancía. También, proporciona información precisa sobre el nivel de existencias, lo que reduce los riesgos de exceso o rotura de stock u obsolescencia de productos almacenados. Así, el control del almacén se vuelve más preciso y coordinado.

Uso más eficiente del espacio

Los distintos tipos de almacenes automatizados se pueden adaptar según los requerimientos técnicos de la nave. Los sistemas verticales de gran altura son ideales para empresas con espacio limitado, ya que aprovechan el espacio desde el suelo hasta el techo. Por increíble que parezca, estas soluciones ocupan un área hasta diez veces menor que un almacén tradicional. Sin duda, esto resulta en una utilización eficiente del espacio disponible.

Mejora de la calidad

Instalar sistemas automatizados en el almacén conlleva ventajas en términos de control de calidad. Dependiendo de la configuración del sistema informático, el almacén puede realizar muestreos y comprobaciones automáticos de la mercancía, garantizando que los productos cumplan con los estándares de calidad requeridos.

¿Necesitas un almacén eficiente para tus productos?

Líneas arriba, mencionamos que la implementación de almacenes automatizados requiere una considerable inversión para las organizaciones. Si tu negocio está comenzando, probablemente no tendrás ni el presupuesto ni el espacio que una instalación de este tipo exige. Pero sí puedes externalizar este servicio con un operador logístico especializado como DÁRSENA21. En nuestros más de 40.000m² de piso logístico en Guadalajara, a 30 minutos de Madrid, disponemos de tecnologías y sistemas punta que nos permiten una operativa semi-automatizada en nuestro almacén. ¡Contáctanos ahora!