La sostenibilidad en los proyectos empresariales, también en los logísticos, debe pasar por unos planes de negocio ambiciosos que contengan estrategias globales para reducir el impacto ecológico de nuestra actividad a la vez que se sigue ganando terreno en procesos sostenibles, eficientes y rentables.

El sector logístico, como parte de la sociedad actual, debe buscar nuevas vías de desarrollo respetando el impacto ecológico que su actividad puede producir. En este sentido cabe destacar las tendencias hacia las que nos encaminamos como una digitalización amplia de los procesos, mayor seguridad, y una automatización que evite consumir otra clase de recursos más contaminantes.

La responsabilidad social corporativa de las empresas debe ser tenida en cuenta en su acepción más amplia como parte determinante para el desarrollo sostenible de la sociedad actual. La tecnología y la digitalización hacen posible nuevos modelos de negocio que sean más respetuosos con el planeta a la vez que abre nuevas vías para alcanzar nuevos productos y servicios.

Algoritmos inteligentes

Un buen ejemplo del uso que puede recibir la digitalización de procesos y las nuevas tecnologías aplicados al medioambiente es la entrega de productos de última milla. El aumento del comercio electrónico ha elevado de manera exponencial el uso de transportes para entrega de productos dentro de los núcleos urbanos. La mejora de estas actividades mitiga de manera notable los problemas medioambientales a la vez que aporta mejores servicios a los ciudadanos y un importante ahorro de costes a las empresas. Trabajos como el desarrollado por Leandro do Carmo en su tesis de la Universitat Oberta de Catalunya en la que propone una nueva tipología de algoritmos inteligentes que mejoren la eficiencia de actividades complejas y de gran escala como las logísticas, de transportes o de telecomunicaciones.

Estas actividades consumen una gran cantidad de información que va actualizándose constantemente y necesitan una optimización ágil para procesar rápidamente esa información y ayuden en la toma de decisiones.

Estos nuevos trabajos ofrecen un cambio de paradigma sustancial frente a procesos más tradicionales que trabajan con condiciones no dinámicas y requieren de “un tiempo computacional razonablemente largo para encontrar soluciones eficientes”. Con los algoritmos inteligentes se pueden lograr rutas de reparto óptimas que varían en función de las condiciones de tráfico, tiempo o sucesos que acontecen en la ciudad en tiempo real.

Ya se probó su eficacia en la pandemia gracias a iniciativas de logística humanitaria donde artículos de primeros auxilios debían entregarse en tiempo en el área de urgencia solicitada. Ahora están encaminando sus investigaciones a optimizar servicios de transporte compartido, lo que nos lleva de nuevo a abordar el problema medioambiental a través de modelos de negocio optimizados en los que se mejorará la eficacia de los transportes a menor coste para los usuarios y menores emisiones de CO2.

Bola del mundo y reciclaje

Ecodiseño y Sostenibilidad

En una economía circular el fomento del reciclaje y la reutilización son claves para mantener un sistema productivo sostenible. Ya que el volumen de residuos es tan alto, la logística debe prever medidas para reducir o eliminar por completo el uso de ciertos materiales en los embalajes sustituyéndolos por otros más sostenibles y reutilizables. El ecodiseño busca producir embalajes y productos más respetuosos con el medioambiente que consigan cumplir las tres “R” reducir, reciclar y reutilizar.

Las empresas del ecommerce deben buscar introducir alguna de estas medidas para paliar su impacto en una actividad cuyo beneficio se basa en el envío de un alto número de productos, con el impacto negativo que esto produce.

Es por eso por lo que el ecodiseño puede colaborar a mitigar este impacto a través de iniciativas de lo más diversas. Una de ellas ya la venimos observando desde hace un tiempo: el cambio del plástico por otro tipo de materiales, generalmente, papel y cartón, mucho más reciclables y con posibilidades de reutilización. Y es que la Directiva 2018/852 aumentó el objetivo de reciclaje de residuos de los envases en toda la Unión Europea hace ya algunos años de cara gestionar residuos en la Unión Europea para proteger, preservar y mejorar la calidad del medio ambiente.

El ecodiseño debe pasar necesariamente por dar una solución a las “3 erres”, a través de la reutilización de embalajes y envases, su optimización en la producción con menores recursos, ahorro en la distribución desde el momento del diseño del paquete en función del producto que contenga etc.

Se trata, en definitiva, de alcanzar una reducción de gastos en las rutas, la distribución, los embalajes, el diseño del producto, los materiales utilizados que favorezca, a su vez, la reducción del impacto medioambiental. De este modo ganaremos todos.