Hace poco se celebró en Madrid uno de los eventos más importantes del sector, el Logistics & Automation. Nuestra presencia allí no solo nos sirvió para conocer los últimos desarrollos en intralogística y automatización, sino para sacar una lectura mucho más clara del momento que está viviendo nuestro sector.
Muchos estudiantes se acercaban al stand de Dársena21 para conocer cómo funciona el sector logístico hoy.
Estos dos hechos, el torrente cada vez mayor de tecnologías disruptivas y las nuevas expectativas del talento y la fuerza laboral, me han suscitado un momento de reflexión que quiero compartir con vosotros. ¿Qué exige el trabajador logístico en 2025? ¿Qué aspira a encontrarse el estudiante cuando se convierta en parte del sector? ¿Cómo debemos las empresas 3PL adaptarnos para conseguir integrar talento, tecnología y sostenibilidad en nuestro día a día?
La evolución del sector logístico
Hace años ya os hablábamos de este tema en este post. Las cosas han cambiado. Convendremos todos que la logística ya no solo es mover mercancía. Robótica, análisis de datos, sistemas avanzados de gestión y criterios ESG (medioambientales, sociales y de gobierno) están cambiando el tablero de juego. Se está produciendo un aumento imparable en la tecnología a la vez que la capacidad del mercado laboral para cubrir perfiles tradicionales se ve comprometida. Este cóctel de factores (exigencias operativas más altas, nuevas herramientas tecnológicas y nuevos y distintos perfiles de entrada) hace que el operario del almacén deba transformarse para responder con éxito a este nuevo contexto.
Las competencias del trabajador logístico
Según lo que pude hablar con los distintos perfiles del sector en la feria Logistics 2025, las novedades allí presentadas y nuestra operativa diaria en las instalaciones de Dársena21, creo que van a existir cinco competencias básicas que marcarán el perfil del trabajador logístico en los próximos años, empezando desde ya.
Perfil tecnológico
La primera es obvia. Va a necesitar demostrar un dominio tecnológico básico. El tiempo de simplemente mover cajas o palés quedó atrás. Todo trabajador tendrá (tiene) que entender la interacción con sistemas SGA (Sistema de Gestión de Almacén), plataformas de trazabilidad y, en algunos casos, hasta con robots colaborativos o AMRs (Autonomous Mobile Robots). Esto es así porque, cada vez más, las tareas repetitivas y sin valor se van a ir automatizando, quedando el ser humano para realizar acciones de supervisión, excepción y mejora.
Adaptación
También es claro (aunque esto no solo aplica para el sector logístico, sino para cualquier sector laboral) que los trabajadores se van a tener que adaptar constantemente. Y esto solo se consigue a través del aprendizaje continuo. Lo que antes podía pasar décadas sin cambiar ahora se modifica cada trimestre; los flujos de trabajo cambian con frecuencia (campañas de ecommerce, picos estacionales, nuevos reglamentos medioambientales…), siendo un comentario recurrente en la feria cómo el sector debe estar preparado para cambios inesperados y demandas crecientes.
Colaborativo
Por otro lado, creo que en este sector siempre ha existido mucho compañerismo. Pero esto cada vez debe ser más importante. La colaboración y el trabajo híbrido serán cada vez más determinantes. La buena sintonía laboral entre supervisores, operarios, sistemas y robots va a demandar la presencia de las llamadas habilidades blandas (soft skills) para generar la base de una comunicación fluida, la resolución de incidencias (nuevas y variadas) y una cada vez mayor gestión de excepciones.
Para que esto se produzca, debe estar basado en un almacén que no se parezca al de antes. La seguridad de un almacén automatizado debe centrarse en priorizar la seguridad humana. Porque está bien que haya plataformas automatizadas que liberen carga de trabajo repetitiva al trabajador, pero esto debe ir acompañado de competencias en supervisión, mantenimiento de zonas compartidas humano-máquina y una fuerte cultura de prevención.
Criterios ESG
Y, tratando el tema de la cultura empresarial, también se deben desarrollar los perfiles en una cada vez mayor sensibilización hacia los criterios ESG. Y es que, hablando con los alumnos que se acercaron al stand, vimos que valoran cada vez más que la empresa tenga propósito, criterios responsables y transparencia en el entorno de trabajo. Esto requiere que el nuevo perfil de trabajador entienda que va a participar en un sistema de impacto mucho más amplio que hace unos años.
Retos que superar para la adopción de perfiles como trabajador logístico
Hay algunos retos que se nos vienen encima y debemos afrontar ya. Creo que uno de los más acuciantes es la cada vez mayor brecha entre las competencias existentes y las requeridas. Muchos profesionales del sector deben readaptarse y eliminar una fricción (por otro lado, inherente a la condición humana) de resistencia al cambio.
Y es que la velocidad de cambios en la tecnología que sufre el sector es cada vez mayor. Vimos en la feria sistemas cada vez más sofisticados gracias a la inserción de IA en robots que hacen que su comportamiento sea muy variable y que exigen a la empresa adoptante de estas tecnologías formación para poder aprovechar todos estos cambios.
Desde el punto de vista de la empresa, creo que el reto mayúsculo va a estar en la gestión del factor humano. La absorción de tecnología, automatismos y novedades técnicas genera, inevitablemente, tensión entre “menos mano de obra” y “nuevos perfiles”. Las empresas deberán gestionar esta transición con sensibilidad, no solo desde el coste sino desde el valor del talento.
El trabajador en logística no es el que era hace unos años. Ya lo demuestra este informe de Randstand. Pero tampoco será el que esté dentro de unos pocos años más. Su rol ha evolucionado y evoluciona. De mover cajas ha pasado a gestionar procesos, de seguir instrucciones a interpretar datos, de trabajar en solitario a colaborar con máquinas, sistemas y equipos humanos.
Y la adaptación a este nuevo status quo solo puede llegar de la mano de más y mejor formación y de una cultura empresarial alineada con esta nueva logística.
¿Y tú? ¿Crees que estamos formando bien a los profesionales que necesita la logística de 2025? Cuéntanoslo en comentarios o escríbenos si quieres compartir tu visión.

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